Abro los ojos. Me encuentro en mi habitación. Tan desordenada como siempre. Lo último que recuerdo era una luz cegadora. Debe de ser un sueño. Me levanto de la cama y cojo una camiseta normal y corriente y unos vaqueros azules. Me lo pongo rápidamente y bajo a la cocina descalza. No está mamá. Observo que había un post-it en la nevera. Me acerco y lo leo:
"Angie, cielo, vuelvo por la cena,tengo una reunión muy importante. Bájate esos humos, ¿quieres? Te quiere, mamá."
¿Humos? ¿He estado enfadada? ¿Cuándo? ¿Por qué no lo recuerdo? Qué raro es esto, es como unas de esas películas que los idiotas de los protagonistas tienen lagunas en sus memorias y intentan averiguar que ha pasado.
Había que asumir que soy idiota. Cojo un bollo de crema y agarro las llaves, mientras muerdo el bollo, me dirijo al coche que me regaló mi madre por mis 17º cumpleaños y lo arranco. Dejo el bollo en el salpicadero y conduzco hasta otra parte dónde pueda recordar.
Me duele un poco la cabeza, pero no me importa. Pongo la música y se escucha "Somewhere Only We Know" de Keane. Tatareo la canción mientras me dirijo a la casa de Den, mi novio.
Aparco enfrente y me bajo. Aún sigue escuchandose la canción. No voy a tardar mucho. Llamo al móvil de Den. No lo coje. Qué raro, la luz de su habitación está encendida. Sus padres estaban de vacaciones, por las costas alemanas, así que tiene que ser él o que se le haya olvidado apagar la luz, y eso es raro, Den es económico. Llamo al timbre. Nada, no responde. Me agacho y cojo la llave de debajo del felpudo. Den me lo dijo por si había problemas y esto era urgente. Giro las llaves y entro. Olía algo raro. Subo directamente a la habitación de Den, oliendo cada vez más y más un olor muy fuerte, muy malo, como si fuera algo podrido. Abro la puerta de Den y un grito se me escapa.
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